8-bit-reggae-2Existe un universo alternativo en el que el tema más importante de reggae durante 1985 no fue «Under my Sleng Teng» de Prince Jammy y Wayne Smith sino la música del videojuego de Nintendo «Wrecking Crew«.
El tema en sí fue fue creado por un joven fan de Sly and Robbie de veintisiete años llamado Hirozaku Tanaka en un momento donde los niños crecían aporreando los mandos de sus consolas mientras mataban setas de colores rojo, amarillo y verdes.


Afortunadamente, internet es un lugar en el cual es posible la existencia de varias realidades completamente diferentes, de fácil acceso; como pueden ser Wikipedia, grupos de Facebook, las comunidades de Soundcloud etc. «La presencia online de esta escena musical es bien fuerte»  escribe Nicolas Nova, un investigador asentado en Ginebra que cita en su nuevo libro 8-Bit Reggae: «La música está siendo compartida constantemente en plataformas como Soundcloud y Facebook y en distintos foros donde sus participantes pueden discutir sobre las ventajas y desventajas sobre sus hardwares y softwares».
Por supuesto la misma mecánica sirve para cualquier otro sonido hoy en día, pero hay algo en el 8-bit reggae que lo hace peculiar. Las personas que forman parte de esto se encuentran en lugares como Leipzig, Trondheim y Tokio. Sus raíces giran en torno a soundsystems poco competitivos de Kingston y Londres.

Fue complicado para algunos artistas de la demoscene alcanzar el ritmo relajado del reggae, ya que sus obras se centraban más sobre la melodía que sobre el ritmo. En un reportaje sobre el libro de 8 Bit Reggae, Takashi Kawano se da cuenta de que fue a finales de los noventa cuando la demoscene se comienza a interesar por el dubstep. A pesar de algunas excepciones, la escena se va abriendo paso hasta de en el año 2013 la moda del 8 bits según Kawano «estaba llegando a un momento de crisis y colapso».

Jan aka Disrupt es uno de los fundadores del sello Jahtari en 2004, parece estar bastante acostumbrado al sonido de estos videojuegos, lo que hizo que adquiriera una visión amplia del «reggae pirata»  inventada por Michael Z. Espacio para The Secret of Monkey Island “Estas aventuras de LucasArts de comienzos de los 90´s están más cercanas a leer un libro, donde tu poco a poco vas colocando las piezas del puzzle a través de una magnífica historia. Pero con la llegada y mejora de los gráficos 3D y los Shoot ‘em up de mediados de los 90s, este género tristemente murió”.
«Musicalmente hablando, los juegos de aquellos tiempos eran diferentes» continúa señalando «tenías que jugar a través del built-in Synth que estaba dentro del ordenador: el verdadero soundblaster OPL3 (la tarjeta de sonido estándar de finales de los ochenta y principio de los noventa) o el SID Commodore C64. Cuando aparecieron los CDs las BSO se pasaron a CDs , los ordenadores dejaron de sonar como ordenadores’’.
jahtari-8-bit-reggaeJan se encontró con el otro componente de Jahtari ,Christoph (conocido como Rootan), mientras trabajaban en Leipzig durante los noventa. Se fijaron el uno en el otro, Jan se percató de que Christoph era un fanático del vinilo y del techno de Detroit. Christoph acabó enganchándose a los ritmos y algunos sonidos de sellos como Wackies o Rhythm & Sound.

Fue de una forma casual como Jan y Christoph introdujeron en la escena a Mathias Oostrem y Didrik Maro, procedentes del duo de reggae noruego Helgeland 8-Bit Squad. Un antiguo compañero de piso de Mathias les presentó a Pupajim, presentándolo como uno de esos chicos locos que usan los sonidos de Nintendo para hacer reggae.»Tanto yo como Didrik no convertimos en fans del sonido, el estilo y la creatividad y por supuesto de la imagen, ambos crecimos jugando a juegos de 8 y 16 bits. En el momento en el que comenzamos a funcionar como Helgeland 8-bit Squad productions, el reggae digital se convirtió en el principal sonido que solíamos escuchar cada vez que salíamos juntos.»

«En Escandinavia, el reggae nunca ha sido más popular de lo que lo es ahora» dice Mathias.  Pone como explicación la enorme oleada de interés en el  sonido del 8-bit de a aquella generación que creció jugando a juegos durante los ochenta y los noventa  y comenzaron a hacer sus propias marcas musicales.

Así fue la experiencia de Nicolas Nova. Durante su adolescencia estuvo inmerso en el black metal, hasta que un amigo le fue  introduciendo en dos discos que cambiaron su vida: el primero fue Dub Syndicate de Adrian Sherwood, el segundo se trataba de una colaboración entre John Zorn y Bill Laswell. «Así que de repente me vi introducido por completo en la historia de la música reggae».

Al mismo tiempo Nova jugaba a juegos de consola de 8 bits. «Sigo haciéndolo» De hecho el anterior libro que escribió era sobre la historia y el diseño de estos juegos. «Crecí con estas culturas: juegos y música pero ambas siempre iban por separado«. Es ahora cuando se da cuenta de que los upbeat licks en Super Mario y otros clásicos.  «Esto problablemente me llevó a escuchar esta música«.

Pero para Nova, el 8-bit reggae es solo otro tipo de «retromanía«.  Es capaz de percibir en el sonido el destello de algo nuevo y excitante, «es como un pequeño laboratorio sociológico» como escribió en su libro, o citando a William Gibson , «el banco de pruebas de nuestro futuro».

Nova insiste en que hay algo más.  «La estructura de los tracks, la coherencia entre el sonido y la imagen, los problemas técnicos, la forma en la que los instrumentos se mezclaban etc… todo esto dio lugar a la originalidad». Él llama a este proceso «máquina de criollización», el proceso por el cual algunos algoritmos culturales y otros visuales juegan un papel tan importante como el de los seres humanos que lo manipulan.

Esta es la parte de la historia del 8-bits a la que Nova ve con un futuro por delante, de manera independiente. Tratando de desarrollar la ficción y diseño de las etnografías de la cultura digital. De esto tratará su próximo libro. Nova me hacía ver lo interesado que estaba en todo esto, y yo le sugería que quizás él 8 bits podría tratarse de un género musical que había creado de forma automática.

Pero como Mathias de Helgeland 8-Bit Squad señala, la máquina de criollización del reggae es mucho más que un antigua que el dub que hace con su amigo Didrik y que lo que Nova escribe en su libro. No hace falta irse más allá de 1984, cuando el  Neuromancer estaba bastante castigado, y Wayne Smith andaba por el estudio de Prince Jammy con un beat que había encontrado en el Casio MT-40 «Es mucho más que un teclado de juguete y un sintetizador para realizar grandes producciones» dice Mathias. «La limitación de la tecnología no es necesariamente la limitación de la creatividad»

 

Quarta 330 – Sunset Dub (Hyperdub)

Tan solo después de hacer música con una Gameboy pude apreciar completamente el alto nivel que tenía aquella melodía.
Groove, bass sound, la completa disposición y los detalles que posee. Es muy complicado conseguirlo con tan solo cuatro tracks. Suena increíble en un Sound System.

Pupajim – Brest Bay (Srandhigh)

Jim es uno de los mejores productores y cantantes de reggae actualmente. Las melodías, letras y la voz de sus temas son difíciles de olvidar. Este tema en particular es del último de Standhigh Patrol, el skank de este tema es poco convencional, realmente esta combinación no debería sonar bien, pero lo hace y de una manera desmesurada.

 

https://www.youtube.com/watch?v=fAiEvPYUNZ4

Soom T – Dirty Money(Jahtari)

No debería nombrar ninguno de nuestros propios temas, pero este es un auténtico 8-bit.  Basado en un demo de Commodore de Daniel Johanson de principio de los noventas, estos sonidos proceden del C64. Este tema tiene mucha energía, las voces encajan a la perfección y el solo del final es fantástico. Fue un auténtico golpe de suerte.

Fuente : FactMag
Adaptación y traducción : Matilde Santiago Campos