ChronixxSeguirán saliendo muchos que le pisen los talones, pero lo cierto es que solo hay uno. Se sabe poco de él, pero todos conocen ya a Chronixx. Nacido un octubre de 1992, mamó el arte en casa. Hijo de Chronicle, famoso en los 90 por haber fichado con el sello Massive B de Nueva York. La primera pasión musical que tuvo de pequeño era la composición musical y así, a la edad de 14 años ya estaba trabajando componiendo riddims pero no fue hasta 2009 que, debido al dolor que le causa la muerte de su hermano mayor, se vuelca a transmitir lo que siente a través de la escritura de letras de canciones.

El primero en creer en éste joven sería Romaine “ Teflon ” Arnett del sello Zinfenc Records, con el cual sigue colaborando a día de hoy.  Lo primero con lo que se preocupa el veterano productor es en ayudarle con la voz, ya que este joven viene cargado de creatividad y sentimientos. El resto, como dicen, es historia, aunque aún corta y con muchas páginas por escribir.

Chronixx

Cada día crecen más y más las expectativas de su ep «Dread and Terrible» que se espera a finales de este 2013 aunque, probablemente, algunas de las canciones que lo componen serán muchos de los singles que están sonando como «Od Ras» en “Behind The Courtain”, «They Don’t Know» o  «Smile Jamaica». Además. Chronixx también ha logrado uno de sus sueños en estos días al actuar en el Sumfest, un importante reconocimiento para aquellos en Jamaica que le consideran un artista en cierto modo opuesto a los que propone un género como el dancehall. En una reciente entrevista concedida a Saxon Baird, Chronixx ha intentado aclarar un poco sobre este tema:

«Realmente no tengo ningún problema con la música hecha por un cierto tipo de artistas. Por otra parte, los sonidos y las letras son simplemente la expresión de los lugares donde viven y las experiencias que viven. Personalmente, yo vengo de un lugar con una actitud positiva y de estar rodeado de personas positivas, que sólo pueden hacerme hacer una música positiva «.

Declaración que refleja cierta inteligencia y reflexión sobre lo que, como destaca Chronixx, es una verdad santa, pero nunca puesta demasiado en relieve. La música que hace cada artista deja una huella, y si viene directamente de un rasta, lo empuja a promover ciertos mensajes.

«Rastafari nos enseña una manera justa y saludable de vivir, que debe ser expándida lo más ampliamente posible, porque realmente es el principio del camino a la salvación de la humanidad.».